
Parte 1
El ruido de las calles nuevamente atormenta la cuidad. Las cabezas mojadas corren sin destino cierto.
Un sábado oscuro mas en la gran ciudad. La lluevia se desplaza lentamente, sueño de algunos, delirio de tantos. Ocaso oculto bajo nubes de algodón, teñidas de un gris encerrado disuelto en capas de niebla.
El invierno, abrumador sobre las calles, cosecha toda esperanza alguna.
La noche se acerca.
Las gotas, insaciables de poder, siguen su curso burlando al tiempo.
La lluvia cesa finalmente, pequeño destello de luz de luna ilumina las calles angustiadas.
Cada esquina es un mar, y cada trueno un nuevo aviso.
Desde mi triste rincón, donde bajo unas finas chapas observo lentamente.
El farol postrado a mi izquierda, ya viejo y sin mucha fuerza, aclara mi vista y mme alluda a captar la ecena
Calles mojadas, gente corriendo, las bosinas atormentan nuevamente la cuidad.
Asi vio la lluvia, la lluvia en la gran ciudad.

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